Su función es resolver, en una sola línea, dos preguntas que cualquier visitante trae cuando aterriza en una página interna —sea por un menú, por Google o por un enlace compartido—: «¿dónde estoy?» y «¿cómo subo un nivel?». Sin migas, esas dos respuestas obligan a explorar el menú o a darle al botón «atrás» con suerte; con ellas, son una mirada.
Y de propina, hacen un tercer trabajo invisible al ojo. La misma ruta, expresada como BreadcrumbList en el JSON-LD, le dice a Google la posición de la página dentro de la estructura del sitio. Cuando el motor cumple sus requisitos, esa cadena aparece bajo el título en los resultados, en lugar de la URL cruda —más limpio, más legible, mejor clic—. Una pieza pequeña con peso fuera de proporción a su tamaño.